Este poema se lo dedicó Laura a su padre, estando en Inglaterra, escrito en una preciosa tarjeta, diseñada manualmente, con ese exquisito estilo que la caracteriza. Este poema es la sinopsis de la trayectoria vivencial, sentimental y espiritual de un corazón como ella (Laura) lo define, certera precisa y de extraordinaria belleza, tanto que el tosco de su padre no se merece.
Sigue aquí siempre a mi lado
Le he pedido al Señor
Que dicte a
mi pluma
Que diga
cuanto quiera
Que fluya lo mejor
Que hable
como siempre,
Al padre que El me dió.
Y susurra
ahora a mi pluma
Palabras con
amor
Muestra ante
mis ojos
El recorrido
de un corazón
Y habla,
como siempre,
Al padre que Él me dio.
Hijo mío,
cuanto tiempo
Llevamos
caminando
Tras el
recorrido de los años
Sigues aquí, siempre a mi lado.
Empezabas ya
bajo los olivos
A llorar tu
soledad,
Ese era el
anhelo
Del que busca la verdad.
Y entre el
mundo te movías
Corrías, más que los demás
Había algo
que te envolvía
Siempre ibas más allá
Mientras, Yo esperaba el momento
Preparaba
tus caminos
Te enseñé el
gran desierto
Y tus míseros reflejos.
Hijo mío, no
me fallaste.
Como siempre,
regresaste.
Y una vez
encontrado el río
Y medio
saciada tu sed,
Subístes a
mis manantiales
La sabiduría te mostré.
Pero aún
querías más,
Te di prueba de mi amor
Y de que no
había para ti
Otro maestro más que yo.
Y ….¡ ay
¡ Mi querido hijo,
La búsqueda terminó
Encontraste
mis altares
La cruz te iluminó.
Ahora,
permanecías en mi espíritu
Siempre
alerta y escuchando
Y buscando
en el silencio
Mi voz que te iba hablando.
Permanecías
y permaneces
En esa
búsqueda.
Y aunque por
causa de mí te rechazaron
No hubo tormenta
capaz
De arrancar
esa raíz
Que mis lluvias alimentaron.
Hoy en día,
Sigo ofreciéndote de mí.
Hijo mío, te
has ganado todo mi cariño
Como Dios
que soy,
No he podido
resistir
La pureza de
éste corazón
Que desde
que abrió al mundo los ojos
He cuidado
con amor y ….
Celoso de tu
vida
Te he
guardado,
Te he
moldeado,
Te he guiado
por mis caminos
Y te he dado
ya mi vida;
Ahora eres
fuente
Yo te proveo
Yo sigo
siendo tu anhelo
Yo sigo siendo tu padre,
Yo tu alfarero.
Para Alfredo
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