Los sueños una puerta al mas allá
Dios
hablaba a los hombres antes que existiera el idioma hebreo, y cuando se
escribieron las partes más antiguas de la Biblia no existía un idioma
propiamente hebreo; los rasgos y formas de la escritura eran comunes a la
fenicio-cananea (como vimos en la imagen del artículo anterior http://bit.ly/1ZrExwK ), de forma que un hebreo o israelí actual no puede comprender el hebreo en
el que las Escrituras originales se escribieron, (tuve ocasión de comprobarlo
en un viaje a Israel con el guía que nos acompañaba, que hablaba el hebreo
moderno a la perfección). Dios habla a través de muchos medios: por las
imágenes oníricas en los sueños, mediante visiones, símbolos, intuición,
impresiones, representaciones, la acción, la inmensidad, un gesto, una mirada,
un silencio; cada una de estas expresiones dicen más que mil palabras, aunque
estas se pronuncien en hebreo. ¡Como si Dios no tuviera miles de idiomas! Por
ejemplo, cuando contemplamos un paisaje, a través del sonido del viento, de la
tormenta y el rayo, del murmullo y el rugir del mar, cuando el científico
contempla a través del microscopio los microorganismos vivos o cuando
contemplamos las estrellas.
El alma
sensible percibe el mensaje de Dios en todo lo que toca, en todo lo que
observa; en cada circunstancia y situación aprende a escuchar el sonido de la campana
que sin sonido le guía y le habla. Por la intuición y la inspiración de su
Espíritu, y también cómo no, por las Escrituras; teniendo en cuenta, claro
está, que la letra mata pero el Espíritu vivifica. También por la palabra
hablada, y en este caso siempre a través de terceras personas como un
predicador o un maestro ya que entenderán que no es lo habitual que Dios lo
haga con fonemas. Además hay multitud de idiomas en el mundo y Dios habla a
cada persona en su lengua. En cambio el idioma de las imágenes oníricas en los
sueños es único para todos, es el más universal, el más común, el idioma más
hablado en el mundo aunque también el menos comprendido.
Alfredo Manzano

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